Toda la documentación y el control de minutas se fiscalizan previamente de forma centralizada por nuestra dirección de operaciones. El apoderado local se limita a ejecutar el trámite administrativo presencial bajo un estricto protocolo de instrucciones de carga.
Para la Comunidad de Madrid y zonas limítrofes, disponemos de un protocolo de activación inmediata en el mismo día. Para el resto del territorio nacional, requerimos un preaviso de 24 a 48 horas.
El apoderado notifica la ejecución exitosa in situ de manera inmediata. Posteriormente, coordinamos la entrega de la documentación y copias autorizadas con los equipos de su gestoría de confianza.
Nuestro control centralizado previo reduce drásticamente las suspensiones. No obstante, si ocurre una incidencia ajena insubsanable in situ, se aplica una tarifa mínima por comparecencia fallida según lo estipulado en el acuerdo de nivel de servicio (SLA)